Junio 30 de 2013.
domingo, 30 de junio de 2013
Confesión Contradictoria.
No
necesito abogados, ni nadie que a mi me tenga que excusar. Sería bueno,
definitivamente de gran ayuda pero… no necesito. La gente tiene que aprender a
ver. No soy nadie para enseñárselos pero así debe ser. Soy error y fortuna a la
vez, soy el mal lleno de cosas bonitas. Soy elocuente, directo y lleno de
pesimismos reales. Soy corazón roto que hace que todo fluya más fácil, así roto
no más, es que se riega el sentimiento… como un dulce relleno. Soy el derrotero
que no ha de cambiar. Si alguien entendiera de pronto yo no tendría que decir
que no necesito a nadie que abogue por mi, de hecho nadie lo hace; contradictorio
está todo esto, porque a la larga no es más que una petición tacita e implícita.
Todo lo son los otros dentro de lo que soy yo, es decir, hay cariños atados a amores
más fieles y sinceros ¿Y yo con qué me quedo? Los que me rodean lo han hecho
todo para que a mi me puedan apreciar un poco, tolerar un tanto y soportar
demasiado. Estoy absolutamente seguro que no le he de caer muy bien a mucha
gente; de pronto a muchos amigos de mi hermano, de pronto a algunos de mi
familia y seguramente a muchos amigos de la misma, pero ahí estoy. No puedo
callarme, no puedo dejar de ser y dentro de todo, lo admito, me divierte ese
morbo de cómo todos creen tener razón; yo por el contrario sé que no la tengo y
juego a nunca tenerla… aprendo, escucho y mientras tomo… me angustio y vivo
porque no puedo contradecir nada, no tengo pruebas para hacerlo; nada he
logrado, nada tengo por mostrar. La vida me la enseñaron llena de circuitos o
ciclos por cumplir, es evidente que poco aprendí de aquello y el ciclo se ha de
postergar un tanto más. ¡Viva la vida, viva todo! hasta incluso el dinero que
hemos de odiar contradictoriamente, porque a la larga todo lo hacemos por él ¿Lo
hacemos? ¿Ustedes lo hacen?. Otorgamos poderes y centramos nuestra condena. Somos
esclavos de nuestro inútil invento y… ahí seguimos. Ok ¡Viva el dinero! Sí, de
eso se trata todo esto… no necesito abogados ni nadie que me defienda, necesito
dinero jaja ¡Nooooo! Necesito entender más bien porque ninguna
de las dos es mi próposito último. Así que volvamos a empezar: NO NECESITO ABOGADOS, NI DINERO... soy y seguiré siendo, pero deseo no tener
más angustia mientras tomo. Necesito resultados de algo de todo aquello a lo que le he apostado, le he invertido en tiempo esfuerzo y... dinero. NECESITO QUE SE ME ALIMENTE LA ESPERANZA Y NO SENTIR MÁS ESTE DESGASTE INSULSO. Ahora todo ya está mucho más claro… quiero vivir, ser sonstenible, y de
pronto, ahí ya no necesite absolutamente nada más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario